La muerte.

La muerte es intransferible, como la vida.La indiferencia del mexicano ante la muerte se nutre de su indiferencia ante la vida.
Octavio Paz.
Jugamos a vivir, sabiendo que tendremos que morir. Vivir es ir muriendo cada día, porque cuando nacemos nuestro reloj biológico comienza su marcha hacia el final. Le tenemos miedo a la muerte, porque desconocemos qué misterio esconde detrás de su oscuro manto.
Cuando llegue el día del encuentro con la muerte cerrarán nuestro ataúd, y el silencio y las sombras abrazarán nuestra alma. Cuando todo haya terminado y la esperanza haya muerto, la única luz que alumbrará "nuestra vida" serán las obras que dejamos, el bien que en esta vida realizamos y los frutos que en nuestro entorno logramos plantar.
Nadie muere del todo, cuando se van las personas que amamos dejan amistad, bondad, sonrisas y amor.
La muerte nunca tendrá la victoria, pues le ganamos la partida al dejar lo mejor de nosotros en los seres que amamos.
“En cualquier lugar que nos sorprenda la muerte, bienvenida sea”.
En memoria al Señor Enrique Lewis Ricaño, "un gran abuelo".
Etiquetas: La Banda
1 Comentarios:
La muerte es intransferible, como la vida.
La indiferencia del mexicano ante la muerte se nutre de su indiferencia ante la vida.
Octavio Paz
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